Viajar en temporada baja.
Cuando el trabajo lo permite, es mejor viajar fuera de temporada vacacional. Los precios son más accesibles y hay mucho menos gente. Ojo! No todos los destinos tienen las mismas temporadas. La primavera y el otoño son excelentes momentos en la mayoría de los destinos.
El hotel a tu medida.
No siempre hay que buscar lo más barato. Hay que saber gastar el dinero y sacarle provecho. El hotel es quizá la decisión más importante es un viaje. Si visitan una ciudad asegúrense de que tenga una buena ubicación y de preferencia tenga desayunos y WiFi incluidos. Si visitan un destino de playa o descanso vale la pena invertir en un hotel que tenga buena calidad de instalaciones, playa y buenos servicios.
Menos países más ciudades.
Auque no todo mundo tiene oportunidad de viajar constantemente. Es recomendable insistentemente no visitar más de dos países en un viaje. Hacer esos tours donde se visitan 6 países en dos semanas es barbaridad en donde no conoces nada y sólo ves pasar todo.
La recomendación es enfocarte de preferencia en un sólo país en la medida de la posible. Empaparte de su cultura, recorrer varias ciudades y buscar rincones poco conocidos. Verlo todo con calma y disfrutar.
Haz la tarea.
La planeación es la mejor manera de ahorrar dinero y tiempo en un viaje. Mientras más conozcas tu destino antes de pisarlo más disfrutarás de la experiencia. Busca muchas opciones de hotel, decide antes de llegar los lugares que quieres visitar y ten siempre un plan B por si las cosas no suceden como lo planeaste.
Go Local.
Inclinarse hacia los productos locales es una decisión en extremo inteligente además de ecológica. Transportar productos de otros países o localidades siempre contamina y el precio lo pagará al final el visitante.
Descubrir los vinos locales o los platillos de la región forma parte de la experiencia de viajar. Olvídense de las cadenas y visiten la cafetería local y los restaurantes clásicos de cada sitio.
